Ángeles Ottein (Algete, 1895 – Madrid, 1981) fue una de las sopranos españolas más importantes del siglo XX y una gran figura de la ópera y la zarzuela. Nacida bajo el nombre de María de los Ángeles Nieto Iglesias, creó su apodo artístico invirtiendo las letras de su apellido (“Nieto” pasó a ser “Ottein”). Tomó esta decisión para no ser confundida con su hermana, la también célebre soprano Ofelia Nieto. Tras estudiar en el Real Conservatorio de Madrid, debutó en 1914 interpretando la zarzuela Marina, lo que dio inicio a una carrera brillante que la llevó a los escenarios de todo el mundo.
Durante las décadas de 1910 y 1920, Ottein se consolidó como una soprano ligera de prestigio internacional. Formó parte de la llamada “escuela vocal española” y destacó por una línea de canto purísima, con agudos deslumbrantes y una gran capacidad de coloratura. Su talento la llevó a cantar en los principales teatros de ópera de Roma, Nápoles, Buenos Aires y Río de Janeiro. En 1919 alcanzó la consagración al debutar en el afamado Metropolitan Opera House de Nueva York con obras como El barbero de Sevilla y Lucia di Lammermoor.
Tras el estallido de la Guerra Civil y su paulatino retiro de los grandes escenarios comerciales, fijó su residencia en España. Durante su última etapa profesional se dedicó de lleno a la docencia lírica, trabajando como catedrática de canto en el Real Conservatorio de Madrid, donde formó a nuevas generaciones de intérpretes. Falleció en Madrid a los 85 años de edad, dejando tras de sí un legado imborrable en la historia de la música española como cantante, arreglista y maestra.