Pierre Bordazarre, conocido popularmente por su seudónimo Etxahun-Iruri, fue un célebre poeta, músico, cantante y autor de pastorales en euskera. Nació el 28 de mayo de 1908 en Trois-Villes (Iruri), en la provincia vascofrancesa de Zuberoa (Sola), y falleció en el mismo lugar el 1 de octubre de 1979. Es considerado una de las figuras más importantes de la cultura vasca del siglo XX por su labor en la modernización y conservación del folclore suletino.
Nacido en el seno de una familia de agricultores, Bordazarre compaginó durante toda su vida las labores del campo con su pasión por la música y el teatro popular. Adoptó su nombre artístico combinando el nombre de su casa nativa (Etxahunia) con el de su pueblo natal (Iruri), sirviendo también como un respetuoso homenaje al antiguo poeta Pierre Topet “Etxahun”. Destacó desde joven como un virtuoso intérprete de la txirula (flauta tradicional vasca) y del ttun-ttun (salterio), convirtiéndose en un eslabón fundamental para que estos instrumentos tradicionales no se perdieran.
Su legado se divide principalmente en dos grandes campos:
– La canción popular: Compuso cerca de cien melodías líricas y emotivas que calaron profundamente en el pueblo vasco. Sus obras abordan temas como el amor, la naturaleza, la melancolía y el apego a la tierra. Entre sus composiciones más célebres destacan Goizian argi hastian, Agur Xiberua y Anaia etxera
– Las pastorales suletinas: Renovó de forma brillante la pastorala, el teatro popular al aire libre típico de su región. Escribió e impulsó nueve de estas obras teatrales musicales, rompiendo con la tradición de representar solo temas bíblicos o medievales franceses para introducir pasajes, personajes e historia de temática puramente vasca (como las pastorales dedicadas a Matalaz o Santxo Handia).