Santa Ageda
Tradicional
Arr. José Domingo Ugartetxea
Arreglos: José Domingo Ugartetxea
Época: Contemporánea (s. XX y XXI)
Etiquetas: Folklore tradicional
Idioma: Euskera
La víspera de Santa Águeda, es un acontecimiento de gran importancia en numerosas localidades de Euskal Herria.
El 4 de febrero los coros y cuadrillas recorren las calles cantando en honor a la Santa y acompañan sus cánticos con varas y bastones (“makilas”) con los que se golpea el suelo rítmicamente.
Esta tradición podría tener su origen en la mitología vasca, siendo el choque de “makilas” una “llamada a la tierra” para que termine de despertar tras el solsticio de invierno. Santa Águeda, virgen y mártir siciliana del siglo III, es la patrona de las mujeres y la fertilidad (por ello recurren a ella muchas futuras madres). Se le atribuyen un sinfín de poderes: evitar incendios y erupciones volcánicas, proteger contra malos espíritus y enfermedades del ganado o potenciar la producción agraria. La tradición vasca le atribuye además la capacidad de curar cefaleas y migrañas.
José Domingo Ugartetxea Urkieta (1888–1980), conocido en el ámbito religioso como el Padre José Domingo de Santa Teresa, fue un destacado músico, compositor y maestro carmelita descalzo nacido en Markina (Vizcaya). Tras ingresar en la orden carmelita en 1911, desarrolló una sólida formación musical en piano, órgano, violonchelo y trompa, convalidando sus estudios en el Conservatorio de Bilbao. Su vida estuvo profundamente ligada a la pedagogía y a la dirección musical en el País Vasco; ejerció como organista insigne de la parroquia de San Miguel, fue un respetado profesor y director del Conservatorio de Música de Vitoria (1974-1979) y lideró prestigiosas agrupaciones corales como el Coro Eusko Abesbatza y el célebre Orfeón Vitoriano entre 1945 y 1953.
Su producción artística se centró principalmente en la música sacra y la música coral folclórica vasca, fusionando su fe religiosa con su profunda identidad cultural. Entre sus partituras más representativas destacan composiciones litúrgicas de carácter tradicional y entrañable, como su conocida Misa Segunda Pastoril, así como el cancionero popular Agate Deunaren Abesti-Txorta (colección de canciones de Santa Águeda) y los himnos religiosos en euskera Eleiz-Abestiak. Además de dejar un valioso legado impreso a través de editoriales musicales, su mayor obra radicó en la formación de grandes talentos musicales de la posguerra española (como el compositor Luis Arámburu), consolidándose como un pilar fundamental para la preservación de la cultura y la armonía tradicional vasca.